viernes, 24 de octubre de 2014

Un minuto





abrí la ventana un minuto 

y todo se llenó de flores...

viernes, 17 de octubre de 2014

Todos los vaticinios...

Todos los vaticinios que desde hacía muchos siglos se habían conjeturado con la civilización se concretaban uno a uno: nación se alzaba contra nación, los recursos escaseaban, la atmósfera estaba contaminada y la continuidad de la vida era inviable. La población se había visto reducida en casi su totalidad producto de los aventurados experimentos biológicos llevados a cabo por unas pocas familias poderosas. Pronto dejaría de existir la especie de había dominado el orbe. Apenas algunos miembros de estas familias contaban con alguna esperanza de sobrevivir gracias a que la otra aventura, la espacial, les había dado posibilidad de viajar grandes distancias en tiempos razonables. La búsqueda de lugares donde vivir había atravesado por muchas etapas. Probando planetas dónde se pudiera sostener prolongadamente su vida. Se exploraron formas de vida hostiles y ambientes insoportables, pero en el último instante hallaron un planeta compatible donde continuar y a donde marchar. Lo que realmente puede entenderse por el último instante. Todas las familias poderosas abordaron las naves que partieron sin esperanza de volver. En las generaciones que duró el viaje, hubo un noble y a la vez ingenuo consenso general de intentar no repetir los errores que habían cometido antes de arruinar el mundo en el que vivían. Al llegar a la nueva atmósfera, quisieron emular la magnificencia que alguna vez tuvieron y tomaron a las especies locales más prometedoras y las modificaron, utilizando su propio material genético, hasta elaborar una especie de apariencia muy semejante a ellos pero quizás menos inteligentes, quizás más dóciles, para emplearlos de servidumbre. Con el pasar del tiempo, las nuevas especies, ya numerosas, se rebelaron a sus amos arbitrarios y autoproclamados y tuvieron que idear una manera de escapar. Idearon engañar a las especies haciéndoles creer que partirían del planeta, dejándolos dominar las ciudades imperiales que habían construido para ellos y con este objetivo abordaron las olvidadas y antiguas naves y las elevaron por los cielos. Sin embargo, no las tripularon y se quedaron en el planeta. Mezclados con la raza creada. Filtrándose. Desapercibidos, pero aún controlando al mundo. Creando las mismas redes de poder a la que estaban acostumbrados. Las especies quedaron por siempre maravilladas con la tecnología. Con los símbolos de la escritura. Con la capacidad de aprender. Con las naves que volaron por los cielos. Por los trajes luminosos. Por la necesidad de dominar. 

Y los imitaron.

viernes, 14 de marzo de 2014

compras...



se pregunta mirando al pasar el anaquel 
si habrá cereal suficiente para toda la semana 

no es una estimación que deba ejecutarse en movimiento 
-nota- 
y detiene el cochecito al margen del pasillo 

hace un cálculo inicial que cubre las costumbres alimenticias habituales 

pero sabe que debe corregirlo 
nunca ha sido precisa 

-y ahora menos 

en ocasiones añade a las compras productos que no come 
bebidas que no bebe 
comidas que su cuerpo ni siquiera puede procesar 
impulsada por el estímulo de compartir, feliz, 
las horas de la alimentación 

porque la alegría de comer junto al ser amado 
es la alegría y la promesa misma de la vida 

pero atrás han quedado los días de compartir 
y en su casa 
-hace mucho más tiempo del que quiere admitir- 
se utiliza un solo plato

viernes, 20 de abril de 2012

Yo lo llevo...



 He cometido el peor de los pecados...
JLB

-Súbase y yo lo llevo, dijo.

Vivíamos en una montaña donde no había transporte público y debíamos caminar aproximadamente media hora antes de poder estar en nuestro hogar. Ese día se me había hecho tarde y había anochecido. Yo caminaba con un morral escolar en la espalda y vestía mi distintivo uniforme.

No pude evaluar bien la situación. Otras veces algunas personas detenían sus vehículos y me preguntaban si quería que me dieran el aventón. Mis padres me habían dicho siempre que no aceptara ese tipo de invitaciones. Uno no sabe quién es quién. Y había que estar centrado y estar atento a los estudios, sin distracciones. A veces creo que para mis padres en esa época yo no era un ser humano entero si no terminaba de estudiar pero ¿cuándo se termina de estudiar?

Sin embargo, en esta oportunidad, fue diferente. Quizá, me intento explicar hoy, lo procesé como un mandato y no como un ofrecimiento. Pero subí al vehículo, porque me iban a llevar. Ojalá no hubiera sucedido nunca.

El conductor, al que yo no conocía, me llevó a una casa apartada por un camino que no era el regular. Durante el recorrido me preguntó sobre cuestiones que no logro precisar, creo que muchas de ellas eran sobre mi higiene personal. Yo pensaba en el regaño y el castigo que me supondría que mis padres se enteraran de este aventón.

Yo sufrí mucho. Yo no logro recordar de qué forma abusaron de mí. Ni cuánto tiempo estuve allí. Me recuerdo vagamente llorando en una casa con pocas luces, desnudo, flaco, muy limpio, luego de que logré escaparme. Recuerdo que no pude recordar ningún número telefónico y que fui conducido luego con la policía. Yo estaba en lo que me parecía una fosa séptica rural a medio construir; de allí, en algún descuido, pude salir y correr. Corrí y lloré mucho.

La relación con mis padres luego de esos terribles acontecimientos fue, sin duda, distinta. Le prestaron más atención al ser humano que hay en mí y el férreo régimen académico fue disuelto. A mis hermanos se les dejó de prestar un poco de atención y yo me sentía cuidado y protegido. Cuando, algunos años luego, retomé mis estudios, reprobé algunas asignaturas y no hubo reprimenda ni escarmientos.

-¿Por qué me pasó esto a mí?, me preguntaba. Sé que todos hablaban de mí. Fui el que fue secuestrado y abusado.

*

Aún muchos años luego en otra ciudad y teniendo, lo que algunos llaman una vida realizada (una esposa, una hija y un hijo, una casa, un vehículo, una mascota, etc.), tuve una pesadilla en la que se pormenorizaban los pasos que seguí para engañar a mis padres y librarme de las absurdas responsabilidades que deben seguir los hijos para obtener un poco de paz y libertad. Me desperté y lloré. Sentí que vagué por la montaña un tiempo que no determino, libre, riendo. Sentí que sentía asco de mí y por eso me bañaba diariamente muchas veces y al mismo tiempo quería estar enterrado. No podía ser que no tuviera el valor para dedicarme al deporte, al dibujo, a la exploración rural si no lo aprobaban mis padres. No era nadie. Era un juguete humano. Pero ya no.

miércoles, 19 de octubre de 2011

antes de la llegada de los animales terrestres...

Hace mucho tiempo, antes de la llegada de los animales terrestres, hubo un ente que tuvo el privilegio de crear caminos, poblar la tierra, aventurarse por lugares desconocidos y disfrutar la gloria del descubrimiento.

Desde mares, desde ríos, desde lagos, desde playas se fue desplazando, conquistando territorios, llevando a su familia, sus hábitos, sus consecuencias por la tierra. Los animales de hoy llevamos su estela impregnada. Y los humanos, cúspide fugaz de la evolución, no hemos podido igualarle en su paso benigno por el mundo.

Una leyenda erwey, trasmitida desde la época rocosa, cuenta que mientras estos seres llevaban sus semillas y frutos por el mundo, satisfechos de su divina misión de disfrutar la tierra, los dioses decidieron que sus piernas comenzaran poco a poco a sentirse cansadas, muy cansadas y que su paso se tornara lento, muy lento. Esto no los detuvo.

Los tiempos sucedían y las nuevas formas de vida, como las curiosas aves del cielo, se convirtieron en sus amigas, y los reptiles del suelo, y los peludos mamíferos: eran sus amigos; pero ahora, todos tenían un paso más veloz y el cansancio en sus piernas tornó en dolor. Cada paso de cada uno de los miembros de esta familia fue doloroso como la muerte de un niño. Ya no se podía andar. Ahora había que detenerse. Para siempre. Otro orden reinaba.

Los Árboles -tal es el sombrío nombre conque los conocemos hoy- aceptaron con humildad haber cambiado sus pies por raíces y aún hoy algunos de sus más viejos amigos, como los canes, humedecen sus plantas cuando los ven porque sus memorias ancestrales recuerdan el dolor que sufrieron, y compartieron, hace mucho tiempo.

jueves, 17 de marzo de 2011

natural

(beta, siempre)

natural es alzar la mirada al cielo inmenso
cuando, entre lágrimas, cabizbajos, esperamos una solución divina
a nuestras terrenas tristezas

natural es crecer y tener en la memoria algún canto infantil

canciones de gloria

innato imaginar

innato imaginar, chicos, que nuestros padres no regresarán porque han sido presa de un ser abominable cuando en realidad se han movido a la recámara adjunta

-muta el ser abominable
la recámara se expande
se retuerce-

natural es calmar la sed con agua primaria

y descansar en un cuerpo tibio

mirar la solemne procesión de las hormigas y sentir algo no menos que vergüenza y antigua sorpresa

naturales nosotros
confiar
natural la entrega y el agradecimiento

y la mano que se apoya sólidamente en la otra

lunes, 8 de noviembre de 2010

Duración del socialismo y comunismo (incluyendo el del siglo XXI)

Los países suelen dirigir su rumbo adoptando algunas líneas ideológicas. Una de las líneas asumidas últimamente en Venezuela es la socialista (pese a que no esté consagrada en la constitución y que haya sido rechazada por la mayoría de los venezolanos en alguna elección formalmente). Las siguientes líneas asumirán que Venezuela, es, por ley, un país socialista.

He confiado en los datos proporcionados en éste enlace (cualquiera pudiera ampliar, verificar y mejorar esto) y he usado los datos de aquellos países que no pasaron solo por el deseo y la confusa esperanza de convertirse en socialistas o comunistas sino los que lo lograron y establecieron esa ideología como modo de vida (aquí se ve por qué el suponer que Venezuela es una república de este tipo; en caso contrario ni pudiera existir este análisis).

Los países los he dividido en países que son socialistas o comunistas aún y países que dejaron de serlo. En la figura siguiente están dispuestos separadamente, en días, los tiempos que han durado o están durando estos gobiernos.
Se observa claramente que los países que son hoy (noviembre 2010) socialistas o comunistas tienen, en general, un enorme período en este proceso; mientras que los países que ya pasaron por la (des)dicha de ser socialistas o comunistas tienen una variación más amplia. He dispuesto una línea roja indicando dónde se encuentra Venezuela aproximadamente. La línea roja representa 365x11=4015, que son los once gruesos años en los que el presidente del país nos ha dirigido. Para los que no nos agradan este tipo de ideologías pareciera que todavía no estamos cerca de comenzar a soñar una separación efectiva de este gobierno.

Si consideramos los datos del tipo de supervivencia, esto es, considerar aquellos países que están bajo estas directrices como datos censurados -por la derecha- y a aquellos países que estuvieron bajo ellas como países que 'murieron' podemos hacernos una idea aún más clara de la situación.


De nuevo, he dispuesto una línea roja en el lugar donde se encuentra aproximadamente Venezuela. Por ejemplo, la probabilidad que algún país dure más de 25000 días aproximadamente bajo un régimen socialista o comunista es nula (estoy estirando la inferencia a límites inimaginables); mientras que la probabilidad que dure más de 4015 (la línea roja) es cerca del 80%.

Pareciera que solo resta irse acostumbrando y disfrutar de aquella respuesta de JL Borges:

Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política?

PS: en éste enlace están los datos y el código utilizado para las figuras.

viernes, 9 de julio de 2010

El hombre viejo está en medio de un salón...


(draft)

El hombre viejo está en medio de un salón del segundo grado y el severo profesor le pregunta a viva y pública voz el resultado de 3x3 y el hombre responde, y dice algún número que no recuerda, y yerra en su respuesta. Los demás niños se ríen y le corrigen a gritos:

-¡Es nueve!¡Es nueve!

Y se ríen. No dejan de reír. El hombre se siente apenado y siente que va a llorar y se cobija en el cálido seno de su madre y sus lágrimas desaparecen, lentamente, y su padre aparece en la noche, cansado, y el hombre se alegra, y lo acompaña a cenar, en familia, y se contenta al oír el relato de su largo día de trabajo y se pregunta por qué hay secretarias que hablan tonterías de su familia, por qué hay gente mentirosa; y su madre luego le ofrece cena, como a su padre, pero su madre no es su madre, sino su hija menor, adulta ya, y su hija no deja de hablar ¿por qué no deja de hablar un momento?¿por qué lo interrumpe y no lo deja recibir la comida de su madre?¿por qué si no tiene  hambre?¿Por qué la gente no entenderá que ni siquiera él mismo sabe qué cosas son reales y qué cosas son fantasías y recuerdos entremezclados?

-Yo no quiero tu comida.

miércoles, 24 de marzo de 2010

La señora de muchos años...



La señora de muchos años se acerca a su última hija, que hoy expone un tierno vestido blanco y ensaya con una muñeca el ser madre, madre joven, quizás, y le muestra aguja e hilo...

La señora excusa que ha olvidado cómo ensartar el hilo y le pide a la niña, por favor, le vuelva a enseñar, que ella sí aprenderá esta vez, y la niña, haciendo un gesto de cansancio con sus ojos dice, mientras enhebra la aguja:

-Esta es la última vez... No puedo enseñarte tantas veces... Soy una niña ocupada... Tengo muchas cosas que hacer...

Y su acto fue pausado, como el de una potencial maestra, y le pregunta a su madre si entendió cómo enhebrar la aguja.

La madre se sonríe, asiente, agradece y comienza a coser sin confesar nunca que a su edad, a veces, resulta difícil poder distinguir el ojo de la aguja y es necesario utilizar los ojos de los más jóvenes...

miércoles, 1 de julio de 2009

Resueltamente había admitido...

Resueltamente había admitido, sin tristeza ya, que su vida carecía de matices llamativos.

Su último intento por colorearla de manera consciente fue mudarse de ciudad y de país pero concluyó que él sería siempre el mismo individuo sin importar los variados escenarios.

-Un hombre opaco, no permeable a la alegría del color, decía al elevar la copa solitaria.

A veces, para hacerse sonreír, recordaba la torpe imitación que hacía de otros personajes al momento de buscar amigos. Repetía chistes ampliamente difundidos, usaba indumentaria a la moda, se informaba sobre noticias banales e intrascendentes que no le importaban... Sin embargo, nada de esto funcionó.

Su condición natural era ser distante a los demás.

En algún momento pensó que podía ser simpático para algunas mujeres de fáciles sonrisas y bolsos pequeños que piruetean en sus muñecas en algún establecimiento ubicado estratégicamente en la ciudad. Sus intentos de amistar fueron largos y requirieron muchas noches, y si bien podía recordar nombres y anécdotas, él se sabía no contado ni querido por ellas.

En una época creyó que la búsqueda del conocimiento revelado en sueños era la clave del destino.

Se empeñó en encontrarlo. Le era difícil vivir sin sentir que estaba orientado en la vida.

Se dedicó a interpretar cada uno de sus sueños. Al largo tiempo resolvió afirmar que 'hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios' que no le cedió el don de la interpretación.

Concluyó que todo hombre estaba en este plano para participar en un espectáculo divino cuyo guión le es ajeno a todos, excepto solo a Uno; pero estaba molesto con Este porque no le había hecho saber su papel en este teatro, y eso lo desesperaba.

Tenía desesperación por no saber qué tenía que hacer con su vida.

Con una copa en la mano, leía aquellos versos del poeta

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...


y los sentía suyos.

La idea del suicidio se hizo esperar no sin antes haber dejado de trabajar y haber llevado al límite su morosidad en su residencia.

Investigó y compró la cantidad de veneno necesaria y procedió con lo planeado.

*

Ya en medio del colapso, en uno de los retorcijones últimos de su muerte, tuvo una revelación: él sería históricamente aquel triste personaje que sería puesto como mal ejemplo muchas veces por distintas causas (porque es más fácil recordar lo malo que lo bueno): sería un falso que vestía como los demás, un hombre que dejó a su familia, un supersticioso y astrólogo, un vago que no trabajaba, un alcohólico, un hombre que frecuentó mujerzuelas... y, al fin, alguien que se suicidó porque no tuvo el valor de afrontar sus problemas.

Pensó que su papel no era otro que el haber sido un hombre malo y este postrer conocimiento le regaló una sonrisa sincera y la tranquilidad buscada.


sábado, 20 de junio de 2009

Escritos para SMS


*

Había una vez un gusano que quería cruzar la calle, pero cuando iba por la mitad de ella, lo arrolló un vehículo.

*

Una vez hubo una pareja de jotas que se querían mucho, pero estaban tristes porque eran torcidas. Sus cuerpos eran curvados. Cuando ella quedó encinta, su hija resultó ser erguida y derecha: era una i esbelta.



*

Hubo un ciempiés que tenia un problema: ninguno de sus pies era de la misma talla y para sus padres era difícil costearle este detalle. Todo se solucionó en su madurez cuando todos sus piececillos alcanzaron el mismo tamaño, y él se sentía muy bien.


*

Final alternativo: el gusano que quería cruzar la calle, lo logró satisfactoriamente.

*

Al lobo le dijeron que en la punta de cierto risco altísimo la podía ver. Enamorado, ansioso y feliz esa noche (que de seguro ella estaría allí) subió para verla y declararle todo su amor. Pero su amor, la Luna, no estaba allí, sino más alto aún, más alto. Y el lobo lloró en el risco, mirándola lejos, cada noche. A veces incluso se oyen sus aullidos.

*

Esta es la historia de una mariposa multicolor que daba vueltas feliz sobre un jardín y las abejas la confundían con una flor que volaba. Esta mariposa estaba alegre. Uno de los motivos de su
felicidad era que se había salvado de ser arrollada por un vehículo cuando era gusano aún, gracias a un final alternativo.


Observación: los textos han sido ligeramente modificados.

sábado, 11 de octubre de 2008

Llegaseis vosotros...

Llegaseis vosotros, padres, dadores de mi vida, maestros de mí, de vuestros diarios paseos vespertinos, de la tarde de vuestra vida, cargados de grandes bolsas misteriosas, sonriendo, buscándonos con los ojos, verificando que no nos sucedió nada en vuestra breve ausencia, padres, que os deis cuenta que estamos bien, que tenemos salud por vuestra permanente supervisión.

Llegaseis comentando, entre risas, el nuevo peinado de la cajera del supermercado de los árabes, mientras nosotros nos colgamos de vuestras piernas y os preguntamos:

-¡¿Qué nos habéis traído?!

impetuosos, entre casi gritos, y nos respondieseis, como siempre, que no hay dinero en este mes.

Llegaseis y preguntaseis por Enrique, que en nuestros recuerdos siempre está dibujando vialidades imposibles en el suelo del hogar, con la blanca tiza sustraída de la escuela, absorto de vuestro diario paseo y de la palpable realidad, y nosotros respondiésemos que está bien, jugando.

Llegaseis y acomodaseis en la nevera todas las cosas que hubisteis comprado ("la gelatina amarilla no nos gusta") y nos sorprendieseis, de pronto, descubriendo del fondo de la última bolsa, un discreto y reluciente juguete para cada uno de nosotros.

-¡Enrique, ven, un regalo!

Llegaseis, padres, padres queridos, llegaseis y todo se mantuviese así.

viernes, 10 de octubre de 2008

25. FUERZAS DEL AMOR

—Suelen las fuerzas de amor...
Quijote (II,
XLVI)

Suelen las fuerzas del amor
hacer raros maleficios
sobre inocentes personas
hasta dejarlas sin juicio.

Sucedió que eran felices
haciendo ellos sus oficios
cuando una saeta los puyó,
saeta enviada por Cupido.

Jorge entonces con quince años.
Alejandra ya cumplidos
tenía los diecisiete.
Ambos estaban tranquilos.

Jorge metido en su vida
sin fijarse en sus vecinos;
no se fijó que se hallaba
lo que nunca pensó niño.

Alejandra por su parte
a un amante siempre quiso;
al llegar a su nuevo hogar
salió para hacer amigos.

Estaba rondando Jorge
y a tropezarse se vino
y siendo amigo del suelo
se despertó todo bizco,

en brazos de una doncella
que él jamás había visto.
A ella le atrajo el muchacho
por parecerle muy lindo.

Él se sintió en el cielo
en ese momento mismo:
fingió sentirse mucho peor,
decía "irse a un abismo".

Los dos a sus casas fueron
pensando en lo sucedido.
Causóle risa a Alejandra
y no poca al Jorge dicho.

El amor tejió en ellos
unos pensamientos lindos,
los tejió con mucha gracia
y amarró con fuertes hilos.

Nada ni nadie ya podrá
desatar lo que está unido,
tan irreprochable el amor
que hay que hacerse de él amigo.

Jorge amante de las letras
ahora olvidaba sus libros,
coqueta Alejandra anduvo
por Jorge perdió el juicio.

(¿1998-9?)


Observación: no he tenido tiempo de corregir métricamente el texto. Sabrán disculparme. El 25 es el número que ostentaba en una primitiva organización de poemas. Olvidada ya, por supuesto.

lunes, 8 de septiembre de 2008

esta es la historia de los astros...


a Lisbeth Mora

Lex III: Actioni contrariam semper et æqualem esse reactionem: sive corporum duorum actiones in se mutuo semper esse æquales et in partes contrarias dirigi

Newton.



esta es la historia de los astros

el astro minúsculo
-aquel no mayor a cuantos kilómetros o tantos kilómetros cuadrados-
orbita a otro astro, mayor,
con la timidez y admiración que siente el joven estudiante
-el de los primeros años,
el que aún oculta sus ignotos tesoros-
por la encendida estudiante, morena, rubia a veces, del año último, que ya no piensa en sí misma

cree que decide
dar largos e irregulares ciclos incomprensibles
para no ser visto o para no quedar expuesto ante otro que parece regir

y cree, algunas veces cree,
que sus recorridos evitan que su superficie sea iluminada por la luz del mayor
-por una luz que es para él-

pero el astro que cree que rige
no ignora los periplos pululantes, necesarios y audaces, que hace el pequeño
-porque en su duración ha visto más audacia en los pequeños-
y no hace nada

talvez sospecha
que la inconstancia no sirve de nada
o se engaña y se dice que no le interesa derramar su luz ígnea sobre un astrito opaco
o solo disimula sus ganas de fundición
de consumirse y ser consumido

pero la dimensión de los astros es banal
todos son necesarios en esta rueda antigua
y aunque solo se ven los recorridos absurdos que, ilusoriamente, alejan los cuerpos,
siempre se atraen
                          y se repelen
el uno al otro

esta es la historia de nuestras vidas

lunes, 18 de agosto de 2008

como el definido color...

(versión 0.1)

como el definido color
que no se amalgama en el cuadro,

-objeto y visión última del artista-

como el fruto que, sorprendido por la ventisca azarosa, lluvia prematura, alto calor aparecido,
termina incompleto

desarrollo equivocado

como el alumno indiferente que es confundido y diluido en la memoria de sus maestros

olvidado entre los que suponía amigos

-aquel que nadie logra atinar su nombre-

ideas desechadas
poema olvidado

como el detenido forastero que estudia ante un cruce ramificado en caminos
el camino a escoger

como recordar lo infeliz del extravío

recordar las luces pequeñas

grandes oscuridades punteadas

como consumirse

como

elevarse al cielo en un espiral de humo y desvanecerse, libre, de una vez por todas

miércoles, 23 de julio de 2008

Diario personal: pag. 137

Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.

JL Borges.

Ayer fui a mi trabajo desde temprano hasta unos minutos antes de las 12 que tuve hambre y quise ir a comer a mi hogar. En eso, Arturo* me llamó pidiendo vernos para comer junto con Antonella. Yo, como no soy difícil, accedí.

Comimos en algún lugar y hablamos de tonterías amorosas: que si a Arturo se lo han vacilado, y que si Antonella no tiene futuro con ese tipo que ha conocido. La verdad no me importaba mucho. Yo estaba pensando, o no había dejado de pensar, en Lúthien y la noche de ése día.

Luego de comer, Antonella se fue y Arturo me acompañó a buscar dinero. Luego él también se fue y debo registrar en estas páginas que me contó alguna historia idílica que yo, ido, no le escuché.

Me fui al hogar y dormí un rato inconscientemente; inconscientemente porque no estaba en mis planes dormir. Valga decir que estaba lloviendo y estaba haciendo frío. Yo, me medio-arreglé; vi alguna especie de telenovela que transmiten y, justo antes de las 4, me fui hacia la facultad. Justo antes de las 4 porque tengo clases a las 4.

Algunas tonterías que no son dignas de escritura sucedieron hasta que comenzó la clase. Antes de comenzar la clase vi a Lúthien; discreto, me pareció notar que estaba más estilizada; discreto, me pareció notar que se había alisado más la cabellera; triste, noté que portaba una exquisita combinación: una cosa negra corta en la parte de arriba del cuerpo, y sobre esta, un suéter pequeño: ninguno de las dos prendas cubría totalmente el torso pues dejaba ver algo de la piel de su pancita; el pantalón era blanco -quizás debía tener menos arrugas- y el calzado era elevado pero permitía ver todo el pie.

Estaba, para los tristes ojos del enamorado, más hermosa; o talvez no era sino una mujer más, medianamente arreglada, o ni eso...


(*) Algunos nombres, locaciones y adjetivos han sido cambiados para resguardar personales integridades.

jueves, 17 de julio de 2008

Decidle al súbdito que haga su entrada...




A Lisbeth Mora...




--Decidle al súbdito que haga su entrada...


--Su Alteza, le confío
un imperioso deseo que me acecha:


El aburrimiento, junto al hastío,
tienen montada, en mí, notable fiesta, y
por tanto, solicito:


saber si no estará Ud. requiriendo
a un constante individuo
para hacer diligencias
en otros pueblos, lejos de este sitio,


o alguien que quiera escudriñar la fuente
de inspiración de los poetas místicos,


o que haga malabares con pinitos
en medio de la calle y
que sea admirado por grandes y chicos


quiero saber si Ud. no necesita
un súbdito más íntimo
alguien que le convoque la alegría
cuando esta se haya ido
o que se entretenga haciendo monadas
para creer que está vivo


¿no querrá, en fin, mi Reina y Soberana
la pueril distracción de mis servicios?

miércoles, 18 de junio de 2008

29 de diciembre


...juguemos a los plagiarios.
Anverso

El 29 de diciembre -con 29 años- era el día en que Patricia cumplía, con precisión, un día de saber que en pocos meses se convertiría en madre primeriza.


Todavía no lo asimiliaba y en su despertar había un patente deseo de creer que el día anterior no había sucedido.

Pese a lo que pudiera ella pensar o desear, era un día más.

Eligió su combinada indumentaria y luego de embellecerse, partió, como siempre lo hacía, rumbo al trabajo.

Rumbo al trabajo que siempre soñó.


A las puertas del mismo, recibió una inesperada llamada (casi no recibía llamadas, y recibía, aún menos, desde que, unilateralmente, terminó su relación con Andrés):

-Haz lo que te digan..., dijo con débil voz su padre, del otro lado.

Recién finalizada la llamada, dos hombres la abordaron y, amablemente, la condujeron hacia un vehículo.


Le dijeron que su padre estaba secuestrado y que lo fulminarían si ella, además de proveerles de alguna suma de dinero, no hacía lo que le pedían.

Habiendo llegado a su apartado y solitario apartamento, de nuevo, temió lo peor. Por ella.

Para su curiosidad, sus secuestradores sabían exactamente dónde y qué buscar.

Patricia solía pensar que guardar dinero en su hogar era particularmente más seguro. Y ese día comprobaba que, talvez, era ciertamente inseguro.

Luego se alejaron sin lastimarla, atada a una reja interna de su apartamento.

Reverso

El Sr. Alberto disfrutó su viudo café con menos arte esa mañana.

El Sr. Alberto tenía cerca de 15 años de estar jubilado y su pensión era bastante generosa.


Para mitigar el ocio y el solo aburrimiento, hacía cerca de 13 años se había dedicado a cultivar su pasatiempo predilecto: la carpintería.

(Todo comenzó con realizar un mueble más complicado que una mesa -que ya tenía varias en su haber- y terminó por comprar un modesto local en el centro de la ciudad y contratar a un par de ayudantes: además de hacer lo que en verdad le gustaba, recibía algún dinero por ello).


Al salir de su casa esa mañana, dos caballeros (utilicemos este sustantivo), lo orillaron:


-Necesitamos que nos acompañes al banco.


Le explicaron con serena voz que les urgía una cantidad precisa de dinero.


Naturalmente, el Sr. Alberto se negó.


-Hemos secuestrado a tu hija, añadieron estratégicamente.


El rostro se le demudó.


Pidió prueba de ello.


Ellos hicieron una llamada.

-Solo dile a tu hija que haga lo que le decimos, ordenó con seguridad uno de los hombres al Sr. Alberto.


Él, tembloroso, ya sin dudas de la veracidad de sus acompañantes, balbuceó por teléfono:

-Haz lo que te digan...


Luego de esto, lo acompañaron al banco -era notablemente curioso que ya supiesen cuál era el banco preferido- y allí, en poquísimo tiempo, hizo el retiro de dinero.


Fuera del banco, les entregó el dinero a los caballeros, y estos lo dejaron, sin mayores explicaciones.

Canto

El Sr. Alberto se dirigió de inmediato al apartamento de su hija.

Tuvo que reconocer el sitio al que solo había ido 2 veces en 6 años.

La puerta estaba abierta y por esa razón no tuvo problemas al entrar; dentro, tuvo que reconocer también a su hija, atada a una reja.

Uno de los dos -o los dos- preguntó, al mirar al otro:

-¿Cómo estás?

Olvidaron discutir en profundidad la forma en que fueron robados y se dedicaron a conocer un poco de sus vidas.

jueves, 12 de junio de 2008

-Ese hombre es un vagabundo...


-Ese hombre es un vagabundo...


La madre, al ver tan lamentable cuadro -la patente juventud, la difusa frontera entre la basura desechada y el hombre, los fraternos roedores...- mintió al pequeño.

Dijo:


-No. No es un vagabundo: es un hombre que actúa. Está jugando a que es un vagabundo.


-¿Sí? -replicó el pequeño, sorprendido- ¡Se parece tanto al vagabundo que mi padre ayer me mostró!

jueves, 5 de junio de 2008

Del regreso

________


¡Qué grato es, cuando se hace un regreso,



saberse parte de un sitio querido!



¡Grato esperar el abrazo, el beso,



el gesto... saberse recibido!




¡Qué grato es emerger de ese turbio y espeso



mar, donde, tristes, nos hemos caído;



y poder vislumbrar, con embeleso,



la dicha que nos hemos prometido!




¡Qué bonito el espíritu reacciona



cuando escucha un genuino:



                                         ¿Cómo estás?



al final de un regreso que emociona!




¡Y qué bonito se siente, aún más,



que en tu nueva partida, una persona,



sonriente,



                 añada:



                              Y tú: ¿me llamarás?




______________

Nota 1: Para utilizar indentación en este tipo de textos he utilizado ésta página.
Nota 2: Debe perdonar el lector exigente la falta redondez en algunos endecasílabos. Con el tiempo será el texto depurado.